La Edad Cíclica : Como medir el tiempo adecuándolo a nuestro proceso físico.






El hombre ha mirado al cielo desde siempre, y con el paso del tiempo ha sido capaz de medir los ciclos de tiempo a través de los astros, fraccionando estos ciclos, en un intento de medir con cierta precisión y adecuar su rutina a estos ciclos. Medimos el ciclo solar y el ciclo lunar, en base a estos nos regimos, y nos medimos también nosotros. Tenemos nuestros calendarios mas o menos precisos con los que medimos dichos ciclos. El tiempo que tarda La Tierra en hacer su giro completo alrededor del sol, lo llamamos año y lo fraccionamos en meses, estos a su vez en días, posteriormente estos en horas y así hasta lograr fracciones infinitesimales. Bien, si al igual que La Tierra cumple su ciclo solar de traslación, nosotros adecuamos nuestros ritmos a este ciclo sumándolo, según los vamos viendo acontecer, a este proceso lo llamamos edad, pero obviamos que en nuestro alrededor se cumplen otros ciclos, el ciclo solar es importante, pero en cuestión de ciclos, cada ser vivo tiene el suyo propio.

No podemos medir el ciclo de vida de un insecto con fracciones de ciclo solar, porque seria inexacto y poco preciso (toda fracción de tiempo se basa en el ciclo solar de traslación de 365 días), como nos pasa con nuestra edad, tampoco podemos usar la misma medida de tiempo para el resto de los seres vivos, de echo intentarlo seria erróneo. Cuantas veces hemos oído que un año en un perro, por ejemplo, debía ser multiplicado por siete, en que se basa este razonamiento, simplemente en intentar extrapolar el ciclo del animal al ciclo humano. El ciclo humano no se debe medir en ciclos solares, o sea en años, porque es erróneo.



Los ciclos astrologícos sirven para medir múltiples eventos,
pero no nuestra edad, que es regulada biológicamente.


El  ser humano crece y envejece sujeto a ciclos celulares que según el individuo, pueden ser de entre 5 a 7 años, estos ciclos de tiempo es lo que tarda el cuerpo en renovar por completo su sistema. Pondré como ejemplo a la mariposa, esta consta de dos ciclos claros de renovación celular, primero como gusano, en la etapa de crisálida el gusano somete su físico a una completa transformación y por ende a una total renovación celular, el último ciclo seria por supuesto la mariposa, donde poco o nada tiene que ver con la entidad que fue. Con el ser humano, si trasladamos la edad del individuo a ciclos de renovación celular, tendríamos que la vida media hoy día de un humano, constaría de doce ciclos aproximadamente. Voy a enumerar estos ciclos basándome en ciclos de siete años como ejemplo, para que podáis haceros una idea. El primer ciclo seria de los 0 a los 7 años la edad infantil, de los 7 a 14 años la pre-adolescencia el segundo, de los 14 a los 21 la adolescencia el tercero, de los 21 a los 28 el inicio de la madurez el cuarto, y así sucesivamente sumando ciclos de 7 años en los que cada uno el físico y el sujeto es sometido a cambios en su estructura física, hormonal y por su puesto moral.

En cada ciclo celular ese cuerpo se ve afectado, cumpliendo en cada uno de ellos, no solo una paulatina madurez, si no un envejecimiento y una depresión del sistema. Este sencillo esquema se puede comprobar de forma sencilla con una recopilación de fotografías en las que se pueda revisar, incluso en la edad adulta, donde y como se han producido los cambios físicos que en apariencia quizá, pueda parecer que, son menos acentuados a esas edades, y ver como se suceden irremediablemente estos ciclos en un mismo individuo. 

Esto es solo un pequeño ejemplo de cómo serian los ciclos humanos, seguramente alguien mas experto que yo añadiría mas datos a cada uno de los ciclos, es una muestra tipo, para hacernos una idea de cómo funciona el cuerpo humano y como realmente son estos ciclos los que marcan nuestras etapas en la vida y no los ciclos solares, todas y cada una de las formas de vida tienen sus propios ciclos, comunes solo a su propia especie, puedes no estar de acuerdo, pero imagina por un momento que en vez de en La Tierra estuvieras en Saturno o Júpiter, donde los ciclos solares son mucho mas largos que en nuestro planeta, ¿Seguirías teniendo los mismos años? Evidentemente no, ya que el ciclo al ser mas largo, quizá ahora tendrías unos cuantos años menos, pero sin embargo tus ciclos celulares seguirían siendo los mismos y envejecerías quizás de la misma forma, eso si, como aun no podremos ir a Júpiter no lo sabremos a ciencia cierta. Por lo tanto y como resumen, seria mejor celebrar tu cumpleciclos cada siete años más o menos, ya significaría que has completado una etapa esencial en tu crecimiento físico y experiencial. Cada ciclo que vas dejando atrás ha ido irremediablemente acompañado de un as experiencias que te han ayudado no solo a madurar, si no a forjar esa persona que eres y vas a ser.


Es nuestro reloj biológico quien realmente marca nuestro envejecimiento.


Esto es en cuanto a ciclos físicos, pero el espíritu también esta sujeto a ciclos, en este caso de vida y muerte, una vez cumplido un determinado numero de estos ciclos, el espíritu, diríamos que supera una etapa y pasaría a la siguiente en la que los ciclos de vida y muerte serian mas espaciados y según superara etapas el espíritu individual pierda su identidad para fundirse en grupos y estos grupos irían creciendo exponencialmente hasta ser un todo y volver a iniciar otra vez el ciclo.

Te preguntaras, por que te expuesto mi teoría de la edad cíclica del humano, solo es para que entiendas que La Tierra como ser vivo que es, también tiene unos ciclos y esos ciclos están estrechamente relacionados con lo que estamos a punto de vivir próximamente. Nuestro planeta antes de ser como lo conocemos hoy, a sufrido una serie de transformaciones dentro de las cuales y como nos pasa a nosotros al cambiar de ciclo, ha trasformado su fisonomía y ha ido creciendo y evolucionando progresivamente. La ciencia académica data la edad de La Tierra en unos 4.500 millones de años dentro de los cuales la ciencia estima que comenzó la vida en los últimos 500 millones de años aproximadamente. Todo esto viene a cuento, porque en anteriores ciclos, las cosechas han ido siempre acompañadas de un cambio de ciclo en el planeta, como consecuencia de un cambio de ciclo en nuestro Sol y nuestra galaxia a su vez.

Ahora estamos viviendo este fin de ciclo, estamos en plena transición, un periodo de crisálida en el que el planeta se esta preparando para una nueva etapa, una transformación completa en la que estamos todos incluidos. Un nuevo ciclo se avecina y con el un nuevo marco de posibilidades. Nuestros bioritmos, nuestros ciclos, deben ir cumpliéndose, no solo en lo físico si no también en lo mental, en lo sentimental y lo espiritual, un cumulo de experiencias que irán marcando el devenir de nuestro avance y nuestro crecimiento hacia ese nuevo ser humano de La Tierra.





1 comentario:

  1. La verdad, yo había llegado a la misma conclusión reflexionando sobre mi vida y analizando mis grandes cambios en cada período... Me gusta coincidir en el planteamiento. Gracias por plasmarlo.

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